El pasado día uno, la Ministra para Asuntos Económicos manifestó que España necesitaba seguir recaudando impuestos como el IVA, IRPF, Sociedades, … porque los gastos públicos no desaparecen y citó como ejemplo los sueldos de los sanitarios, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, y el ejército y lo dejó ahí, no sé si inconscientemente para no alargarse en sus declaraciones o conscientemente pensando, como piensa cualquier español de a pie, que son los únicos colectivos públicos estatales que realmente se están ganando el jornal. Si hay alguno más, inclúyase y discúlpeme.
Se están viendo tímidas iniciativas voluntarias en algunos ayuntamientos y partidos políticos en el sentido de rebajarse el sueldo un veinte o veinticinco por ciento mientras dure la crisis, actitud que creo merece la aprobación de todos. También, de forma pactada, se han bajado los sueldos varios[u1] equipos de fútbol y es posible que algunos colectivos más.
Pero no basta. En tiempos de crisis hay que aplicar aquello de o jugamos todos o me llevo la baraja, o como dice la ministra portavoz: “tomar medidas sin precedentes” y al igual que miles de empresas están aplicando un ERTE a sus empleados y van a cobrar una prestación que oscila entre los quinientos y los mil cuatrocientos euros mientras dure la crisis, el Estado, que es la primera empresa del país, debería hacer lo mismo: aplicar un ERTE a todos los que no están realizando actividades o servicios esenciales, y no estar a expensas de la buena fe de unos cuantos solidarios con la situación excepcional y única en la que vivimos.
Hay que evitar que el Estado se endeude en exceso, entre otras cosas porque esa deuda hay que pagarla después entre todos, incluidos los afectados por un ERTE y los colectivos que se están ganando el jornal ahora, que la cosa tiene gracia: los trabajadores que están padeciendo recortes o jugándose la vida les paguen la totalidad del sueldo a los que están en casa, aunque sea contra su voluntad.
Los afectados por un ERTE también están en casa contra su voluntad.
abril 17, 2020
Cuando te leo me acuerdo de mi padre quien, a su manera, también le gustaba escribir, se pasaba horas en su despacho, solo, en silencio, después encontramos muchos apuntes hechos por el. Muchos besos.